sábado, 4 de diciembre de 2010

FISCALIA DE TACNA LOGRÓ CONDENA PARA ASESINO DE ANCIANA

La Fiscal Provincial Yesica Bahamondes Hernández del 2do. Despacho de Investigación de la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Tacna, logró una condena de 33 años de cárcel para el imputado Percy Andres Loayza Perez (47) por el delito de asesinato y 8 años para Edson Omar Flores Sosa (41) como cómplice del robo agravado, en agravio de la docente jubilada Eleuteria Vega Rodríguez.

Los hechos se remontan al 20 de mayo del 2009, cuando a las 04:00 de la madrugada, la agraviada Eleuteria Vega de 78 años de edad, salió de su domicilio en la calle Julio Mac Lean N° 591, con dirección a una tienda ubicada a media cuadra de su casa y al retornar fue vista por el acusado Percy Andrés Loayza Pérez alias "Petete" y un sujeto no identificado, percatándose que no había cerrado la puerta de ingreso.

En esas circunstancias “Petete” (47) y el otro sujeto no identificado, se encuentran con Flores Sosa (41) y le indican que vieron un televisor para robar, para lo cual debía actuar de "campana".

Seguidamente el imputado Loayza Pérez, en compañía de un sujeto no identificado, ingresaron al domicilio de la agraviada, donde la siguió cuando caminaba con dirección al depósito de su vivienda, en donde junto al sujeto no identificado, la empujan contra el piso, haciéndola caer y golpeándola en diversas partes del cuerpo, procediendo el sujeto no identificado a violar a la víctima, en presencia de “Petete”.

Consumado el agravio sexual, el imputado Loayza Pérez al ser reconocido por la víctima, coge una chompa que la coloca alrededor del cuello de la agraviada y procede a robar dos televisores y una cartera antigua de la agraviada.

La Policía Nacional inició las investigaciones y después de varios días logró ubicar a dos de los imputados y los puso a disposición del Ministerio Público, donde la Fiscal Yésica Bahamondes formalizó la investigación preparatoria y formuló acusación ante el Poder Judicial.

Finalmente el Juzgado Penal Colegiado, luego de escuchar el intenso debate entre la representante del Ministerio Público y la Defensa técnica, el ultimo miércoles 24 de noviembre, condenó a Loayza Perez (47) a 33 años de cárcel y al pago de una reparación civil de 23 mil nuevos soles, mientras que Flores Sosa (41) fue condenado a 8 años de cárcel y al pago de un reparación civil de 1800 nuevos soles.

domingo, 24 de octubre de 2010

GRACIAS, MARIO VARGAS LLOSA

El premio Nobel de literatura para Mario Vargas Llosa.

Cuando ya casi todos habíamos tirado la toalla de la esperanza de que Mario Vargas Llosa recibiera, algún día, el premio Nobel de literatura debido al convencimiento de que los suecos de la Academia Sueca se iban a seguir haciendo los suecos para siempre y no le otorgarían el galardón para el que ya había consenso que lo merecía desde hace casi tres décadas, ayer finalmente se anunció la noticia que en el Perú se esperaba desde hace tanto tiempo.

Ayer fue, por ello, uno de esos días inolvidables en el que los peruanos se levantaron contentos al enterarse de que, por fin, Vargas Llosa pasaba a integrar el selecto grupo de escritores que ha recibido la más alta distinción mundial de las letras.

El Nobel se le ha otorgado, ciertamente, por su carrera literaria. No le corresponde a este columnista hacer un juicio sobre la misma debido a que, obviamente, mi especialidad no es la crítica literaria.

Pero sí puedo, en cambio, expresar el agradecimiento más profundo que puede tener un lector como yo que, como muchos de mi generación, empezamos a leer literatura con Vargas Llosa, dejándonos el gusto y el amor por la lectura que solo puede manifestarlo el que los siente.

Ayer les pregunté a todas las personas –famosas y anónimas– que, a propósito de este Nobel, entrevisté en Primera Noticia de ATV y en mi programa de Radio Capital, por su libro preferido de Vargas Llosa, y me sorprendió la diversidad de las respuestas, pero luego caí en la cuenta de que lo amplio y valioso de su obra lo explica.

Pero el agradecimiento de los peruanos por Vargas Llosa debiera ir mucho más allá del ámbito de las letras pues su gravitación en la defensa de la libertad y de los derechos fundamentales de las personas es extremadamente valiosa, lo cual concreta a través de frecuentes lecciones de ética y democracia.

El último año ha sido particularmente valioso en ese sentido. Primero, sacando adelante el Lugar de la Memoria luego de que este proyecto ya estaba enterrado debido a la presión de los sectores autoritarios que se infiltran en los gobiernos con el fin de preservar esos intereses subalternos.

Segundo, hace menos de un mes, logrando, con su renuncia a la comisión del Lugar de la Memoria, la cancelación de los decretos que se habían promulgado con el fin de darles impunidad a violadores de derechos humanos, así como el despido del ministro que los promovía.

Mario Vargas Llosa es, para todo el mundo, el premio Nobel 2010 de literatura. Para los peruanos es, además, una reserva moral que él mismo usa para defender los derechos fundamentales de la libertad de las personas.

Por: Augusto Alvarez Rodrich

MARIO VARGAS LLOSA GANÓ EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA

El máximo reconocimiento académico le había sido esquivo al mejor escritor de las letras peruanas desde hace varios años

El escritor peruano Mario Vargas Llosa obtuvo hoy al fin, a los 74 años, el premio para el que fue eterno candidato año tras año desde la década de 1980, pero que siempre se le había escapado, al punto que muchos creyeron que ya jamás lo lograría.

Paradójicamente, el Nobel le llegó al peruano Mario Vargas Llosa cuando ya su presencia en la lista de candidatos parecía rutinaria y marginal, pese a que sigue en pleno vigor intelectual y a que mantiene esa producción entusiasta en la que parece abarcar todos los géneros. Su nueva novela, El sueño del celta, llegará a las librerías el 3 de noviembre.

El rumor mundialmente extendido, aunque por lógica razón nunca confirmada, es que al peruano no se le negaba el Nobel por falta de méritos literarios, sino por la controversia que genera su credo entusiasta, ortodoxa y militantemente liberal.

El escritor nacido en la ciudad andina de Arequipa en una familia de clase media es un liberal sin titubeos. La diplomacia intelectual no va con él y no suele ahorrar adjetivos cuando de atacar o elogiar se trata. En 1990 quiso llevar toda esa teoría a la práctica y fue candidato por la derecha a la presidencia de Perú, pero todo terminó con una aparatosa derrota en las urnas.

Pero no siempre fue así: Por la década de 1950, el entonces futuro autor de “La casa verde”, “Conversación en la catedral” o “La fiesta del chivo”, era izquierdista. Quienes lo conocen de entonces, dicen que más que marxista era un liberal radical, en el sentido revolucionario y progresista de esos años.

Lo cierto es que incluso fue miembro de una célula clandestina del Partido Comunista y que admiró y defendió la Revolución Cubana como prácticamente toda la intelectualidad latinoamericana de esas épocas.

La ruptura se produjo en la década de 1970. En medio del despegue del “boom”, dejó atrás “todo lo que significa dogma y exclusivismo ideológico”. Criticó a Cuba, consideró al socialismo enemigo de la libertad y abrió su mente a ideas liberales de derecha. Los amigos se alejaron y de la época data el derechazo a la mandíbula que lo enemistó por siempre con el colombiano Gabriel García Márquez, quien lo antecedió en 28 años en el Nobel.

Tras la derrota electoral de 1990, Vargas Llosa fue un furibundo opositor del régimen autoritario de Alberto Fujimori. Fue una etapa en que se le persiguió y en la que adoptó una segunda nacionalidad, la española, una marca en la traumática relación de casi amor-odio que ha tenido por momentos con su país natal.

“La política es muy ingrata, suele sacar lo peor de las gentes a luz y eso lo comprobé justamente en los años que estuve embarcado en una aventura política. Fui objeto de muchos ataques, de campañas que eran terriblemente injustas”, recordó años después Vargas Llosa, quien, alejado de las plazas, sigue sin embargo empuñando la pluma contra “caudillos bárbaros” como Hugo Chávez y Evo Morales.

El Nobel ayuda a consolidar el nombre de quien en 1963 recordó sus años en el colegio militar de Lima y escribió una ópera prima, “La ciudad y los perros”, primera piedra de una carrera que ya se había comenzado a perfilar en el periodismo ejercido desde la adolescencia.

Vargas Llosa está casado en segundas nupcias con su prima Patricia Llosa (la primera boda fue con su tía Julia Urquidi, amor plasmado en “La tía Julia y el escribidor”) y tiene tres hijos. Intelectual “puro”, amante del teatro, del cine y de los clásicos, la razón queda sin embargo de lado si se trata de querer a su equipo de fútbol, el Universitario de Lima.

Ganador de premios como el Cervantes, el Príncipe de Asturias, el Planeta o el Rómulo Gallegos, y doctor Honoris Causa de universidades americanas, asiáticas y europeas, en su vitrina faltaba sin embargo el Nobel que ahora tendrá.

VARGAS LLOSA SOBRE NOBEL DE LITERATURA: “HA SIDO UNA SORPRESA MAYÚSCULA, EN UN PRIMER MOMENTO PENSÉ QUE ERA UN BROMA”

El escritor peruano indicó que cuando fue notificado prefirió no celebrar hasta que no salga el anuncio oficial. Agradeció a España el premio por haber apoyado desde el inicio su obra.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa indicó que cuando un representante de la Academia Sueca lo llamó a su domicilio de Nueva York para anunciarle que había ganado el premio Nobel de Literatura, lo tomó “con sorpresa mayúscula, en un primer momento pensé que era una broma”.

“La verdad es que yo hace muchos años pensaba que no estaba entre los candidatos (al premio Nobel), ha sido una sorpresa mayúscula, yo ni siquiera tenía el recuerdo que en estas fechas se estaba dando el premio, en un primer momento pensé que era una broma”, indicó a RPP Noticias.

Vargas Llosa señaló que tras anunció de su victoria en la orbe máxima de las literatura prefirió no celebrar ni llamar a sus hijos hasta que la Academia Sueca haga el anuncio oficial.

El autor de “Conversación en la Catedral” y “La fiesta del chivo” contó que sus amigos no han dejado de llamarlo para felicitarlo, y que fueron tantas veces las que sonó su teléfono que tuvo que salir a caminar unos minutos a relajarse porque estaba “medio aturdido”.

El Nobel de Literatura agradeció este logro a España porque ha sido muy generosa con él y sus escritos. Indicó que desde que publicó sus primeros cuentos tuvieron gran acogida y fueron muy promocionados en el país ibérico.

“Parte de este premio es gracias a España porque mis novelas y editoriales han recibido una gran promoción y han obtenido una respuesta por parte de los lectores españoles”, agregó.

Para finalizar, calificó de “bonito” que la Academia Sueca haya decidido darle el Nobel de Literatura por su “cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”.

“¡Mira qué bonito!, espero que sea cierto. Voy a mirarme al espejo y me voy a ruborizar”, dijo el escritor peruano cuando le leyeron las razones de su premio.

martes, 14 de septiembre de 2010

LECCIÓN DE ÉTICA Y DEMOCRACIA por Augusto Alvarez Rodrich

El agradecimiento del país a Mario Vargas Llosa

La carta enviada ayer por Mario Vargas Llosa al presidente Alan García con su renuncia a la presidencia de la comisión del Lugar de la Memoria, como una expresión de protesta por la amnistía encubierta decidida por su gobierno a los violadores de derechos humanos en el Perú, constituye una lección de dignidad, ética y democracia.

Esto es particularmente importante en un contexto de modorra moral que afecta a varias entidades y personas relevantes del país que hoy están más interesadas en una buena relación política y comercial con el gobierno, antes que en la defensa desinteresada de valores distintos a los de la bolsa de Lima.

Vargas Llosa coincide en su carta con las reacciones ante este escándalo que se han producido por parte de un conjunto diverso de instituciones como el Relator de la ONU, la CIDH, la Conferencia Episcopal y la Defensoría del Pueblo. Asimismo, por los fiscales, varios medios –con la excepción de aquellos que tienen la convicción de que el respeto a los derechos humanos no debe ser un obstáculo para la estabilidad económica–, y un amplio número de personas que firmó el comunicado ‘Ante un nuevo atentado contra el estado de derecho’, encabezado por Julio Cotler, Pilar Coll y Salomón Lerner Febres.

La respuesta del gobierno a dichas reacciones fue variando desde la indiferencia, la negación de lo evidente, y hasta el respaldo abierto a esos decretos hechos específicamente para la promoción de la impunidad de violadores de derechos humanos, incluyendo a los integrantes del grupo Colina, Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y varios otros delincuentes.

Todo esto estuvo sazonado por la prepotencia crecientemente desequilibrada y majadera del ministro –ojalá que solo hasta hoy– Rafael Rey, quien se convirtió en la punta de lanza de la impunidad para los violadores de derechos humanos.

Sin embargo, la carta de Vargas Llosa, por su sólido prestigio nacional e internacional, confrontó de un modo ineludible al gobierno del presidente García con sus pactos de impunidad, obligándolo a retroceder y proceder, en el acto, a iniciar la derogación de los decretos y a despedir a Rey, quien se ha convertido en símbolo de la escasa convicción democrática y ética que ha mostrado el gobierno, una mancha que no podrá ser borrada ni siquiera por esta ‘rectificación’ que no es por convicción sino forzada para evitar un desprestigio mayor.

El país le debe a Mario Vargas Llosa un agradecimiento legítimo por su disposición para, como en este caso, poner su prestigio personal a favor de la defensa de principios fundamentales de una democracia como, sin duda, son los derechos humanos.

DÉJÀ VU FUJIMORISTA por Augusto Álvarez Rodrich

¿Por qué Alan García quiere liberar al Grupo Colina?

Los decretos legislativos sobre derechos humanos que acaba de promulgar el gobierno del presidente Alan García son una expresión de su escaso respeto a esta causa fundamental en una democracia verdadera y no simulada, y constituyen un retroceso hasta los peores momentos de la construcción de la plataforma de impunidad que diseñó el fujimontesinismo a mediados de los años noventa.

Estos decretos legislativos (1094, 1095, 1096 y 1097, promulgados el 1 de setiembre) establecen, entre otros asuntos, que solo se considera crimen de lesa humanidad a aquellos delitos que se cometieron después del año 2003.

Esto permitiría el archivamiento de los casos de violación de derechos humanos con el argumento de la prolongación de los procesos. El problema, sin embargo, es que dicha extensión exagerada de estos expedientes se debe, por un lado, a las maniobras realizadas por los abogados de los acusados de estos graves delitos; y, por el otro, a la complicidad del Ministerio de Defensa para no cooperar –como debiera– con las cortes.

Los beneficiados de estas normas son un amplio número de personas, incluyendo al elenco completo del Grupo Colina –Santiago Martin Rivas, Jesús Sosa Saavedra, Carlos Pichilingue, entre otros–, así como otros violadores comprobados de los derechos humanos como Telmo Hurtado. Varios de ellos ya están procesando, en este momento, sus expedientes de salida.

También se beneficiarían de esta norma los ya sentenciados Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos e, incluso, el actual presidente García. Como ha hecho notar el abogado del IDL Carlos Rivera, esta norma lograría el levantamiento de la condena a Fujimori pues llevaría a concluir que, legalmente, no sería un delito de lesa humanidad. Todo esto se parece a lo hecho por el fujimontesinismo con la ley de amnistía de 1995 debido a que busca excluir a los procesados por derechos humanos.

De este modo, luego de todo lo avanzado en materia de respeto a los derechos humanos –con mucha dificultad, debe reconocerse– desde el colapso del fujimontesinismo y durante los gobiernos de Valentín Paniagua y Alejandro Toledo, lo que está haciendo la administración actual del presidente García constituye un retroceso tan lamentable como inaceptable.

¿Por qué un gobierno de origen democrático se enloda en este pantano autocrático? Se puede especular con varias hipótesis vinculadas a otras medidas en marcha en este momento en el ámbito militar-policial, pero la más probable es la planteada por Fernando Rospigliosi el domingo en este diario sobre la comunión de ideas del presidente García con el enfoque básico fujimorista, lo cual explicaría la presencia, ayer y hoy, de los mismos promotores de estas acciones antidemocráticas, como el vicepresidente Luis Giampietri o el ministro Rafael Rey.

DIOS Y EL DOCTOR GARCÍA por Cesar Hildebranth

Cuando lo conocí, Alan García era un agnóstico, un cuasiblasfemo y un gonzalezpradista hasta la médula. O sea que era laico y pecador sin medias tintas.

Ahora lo veo disfrazado de morado, investido de ciprianismo lenguaraz, romano hasta el cuello y papal como un templario fundador. ¿Qué le ha pasado?

Creo que comprendió que él era el mejor de los hombres pero que, en materia celestial, debía aliarse con el que todo lo podía.

Sería, pensó, una yunta invencible: el Dios que doblegó a Roma y se hizo él mismo Roma junto al hombre que tan cerca está de la divinidad. Dios y el César de los Andes: todo sería posible.

García tiene un joint venture con Dios y por eso es que nada le pasa cuando se pone debajo de un edificio herido. Y por eso es que logra anunciar la existencia de un hijo supernumerario ante la presencia consentidora de su santa esposa. Y por eso es que se va a Pisco y promete que los escombros se moverán en menos de una semana –oh, milagro–, que en un año más todo estará reconstruido –milagro de San Hernán, pero ojalá que no de Santa Cutra–, y que la economía de la zona no padecerá ni siquiera en sus cifras de exportación –más que milagro: conjuro celestial–.

Enrique Chirinos Soto se pegaba una tranca cosaca y luego se confesaba. Apuñalaba políticamente a alguien y luego se engullía una hostia efervescente. Disolvía un tribunal Constitucional a pedido de Joy Way y de inmediato hacía gárgaras con diez avemarías. Para Chirinos, la religión católica no era sólo credo y fe: era una ducha española que lo desenmugraba.

Sospecho que la relación del doctor García con los poderes mayores es un poco parecida. O sea que después de cada mentira viene el padrenuestro y luego de una canallada las bienaventuranzas y al día siguiente de las altas cualidades una sesión de golpes de pecho. La religión como jabón carbónico.

Eso no quiere decir que el doctor García carezca de fe. La tiene de sobra y eso lo hace peligroso. Si los conversos tienden a la ortodoxia, se diría que el doctor García se está inclinando al fanatismo.

Me cuentan que es cada día más difícil discutir sus decisiones, matizar sus infalibilidades, añadir algo a sus sorprendentes decisiones. Como Bush cuando incendia a los infieles y extirpa a los países endemoniados, el doctor García cree ahora que Dios le da órdenes, que del cielo le bajan los memos que él sólo acata y que, al fin y al cabo, esa contigüidad con Dios lo exonera del banal juicio de sus ministros y del aún más banal escrutinio de los pobres diablos de la prensa.

Además, ¿no está Dios detrás de esa subida de 11 puntos en su popularidad? ¿No lo estuvo acaso en la evaporación de esos sesenta mil votos que le impidieron a Lourdes Flores ser Presidenta? Y en la multiplicación de esa diminuta hacienda original, multiplicación que le permitió tener ese piso en París, estas casas, aquellas cuentas, ¿no estuvo Dios, acaso?

De tanto interpretar a Dios el doctor García va a terminar pareciéndosele. Frente a esa colosal cercanía, ¿qué pueden importar los patrulleros que no se compran, los ministros que no renuncian, los fondos que no se gastan, los reclamos de los impacientes y las observaciones de quienes alegan haber sido traicionados? Y acaso Wilbert Bendezú, ¿no tiene la pinta de Judas?

QUÉ VIVAN LOS NOVIOS por Cesar Hildebranth

El matrimonio del doctor Alan García con don Alberto Fujimori Fujimori, descendiente de la más rancia nobleza yakuza, ha constituido, sin duda alguna, el acontecimiento social del año.

Fotografiados por Mario Testino, impresos por millones en la revista Hola, clonados en todos los cuchés de las revistas rosas, amadrinados por Luis Alva Castro en Balenciaga de lamé (para la boda) y rabioso Versace (para la fiesta), y bendecidos por el capellán general de prisiones, don Vladimiro Montesinos, ambos lucieron serenos y felices embutidos en sendos Armani, regalo de Asbanc por haber empezado la liquidación del Banco de la Nación, y dispuestos a hacer todo lo posible para que esta vez la cosa sí funcione.

Porque no podemos olvidar que ambos personajes tuvieron su choque y fuga en 1990, cuando Alan asesoró a Kenya, lo instruyó para el debate con Vargas Llosa, lo convirtió en discípulo del callejón de las 7 puñaladas y hasta le prestó para todos los fines a Montesinos, que ya era asesor de Inteligencia nombrado por García antes de que Fujimori le descubriera sus mejores talentos en el arte de matar y en la destreza menor de picar los bolsos del Estado.

Ese romance fue tórrido, conoció de mil enjuagues en el Congreso, de otros mil enredos en la comisión que investigaba el origen de la fortuna del doctor García, hasta que un pequeño malentendido, instigado por Montesinos, hizo que Fujimori fuera en pos de García con la ayuda de algunos tanques y con el propósito de llevarlo a su despacho a preguntarle cómo había hecho para no dejar huellas y cuál era el truco para dejar el BCR con menos 130 millones de dólares (–US$ 130 millones) y luego aparecer dando algunos consejitos sobre economía.

Pero el canalla de Montesinos llamó al doctor García diciéndole que el japonés, que todos los días veía Tora,Tora, Tora para inspirarse, lo quería muerto. Y allí nació la desavenencia que terminó desemparejándolos por un tiempo.

Pero ahora no. Ahora no está Montesinos para interponerse. A este amor que los años no estropearon, que los cadáveres de uno y otro lado terminaron por blindar –Rodrigo Franco, de un lado, Colina, del otro; el Frontón como dote, Barrios Altos como contraparte– ya nadie lo puede parar.

Y allí están, como testigos de estas bodas de sangre, la lucha feroz en contra de las ONG –masacre solicitada por el fujimorismo y a punto de ser ejecutada por el Apra–, el desmantelamiento de la lucha anticorrupción –gesto que conviene a ambos contrayentes–, y el sabotaje descarado a la extradición de Fujimori, requisito casi físico para la consumación de la boda dado que un novio de tan altas cualidades no puede venir con las esposas puestas, qué se han creído.

Todo esto envuelto en la misma cueca prochilena, empezada por Fujimori al firmar los vergonzosos y traidores acuerdos de 1998 y continuada hasta el exceso por García al poner a la Gallina Turuleca en Torre Tagle. Los que, como Cipriani, creemos en la santidad del matrimonio sólo podemos esperar que sean felices. (Una nube de arroz de Enci sobre los novios).