Así mismo,
2015
Después del éxito de la película de Claudia Llosa "
SINOPSIS
Santiago se ahoga accidentalmente en el mar y regresa después de muerto a pedirle a Miguel que busque su cuerpo en el mar y lo entierre de acuerdo con los rituales del pueblo. Esta es la única manera como su alma podrá descansar en paz y no vagar para siempre en este mundo. Miguel se encuentra en una encrucijada, ya que de acuerdo a la tradición, sólo el hombre más cercano al difunto debería hacerse cargo de ese entierro. Si lo hace, estaría reconociendo ante los demás su relación con Santiago y arruinando su matrimonio y reputación en el pueblo. Si no lo hace, estaría sentenciando a su amante a vagar para siempre sin descanso.
FICHA TECNICA
102 MINS –- formato proyección 35mm – DOLBY – COLOR - 2009
ELCALVO FILMS (Perú)
DYNAMO (Colombia)
NEUECAMEOFILM (Alemania)
ACTORES PRINCIPALES
Miguel - Cristian Mercado (Bolivia)
Santiago - Manolo Cardona (Colombia)
Mariela - Tatiana Astengo (Peru)
La práctica habitual del periodismo es, dicen, como navegar en mar calmo. Para eso se estudia. Pero a veces sobrevienen tormentas que agitan a las redacciones y los otrora calmosos colegas deben afrontar nuevas situaciones. Esta analogía vale para lo que está pasando ahora mismo pues se ha desatado una tempestad que se veía venir: el periodismo eleccionario.¿Ejemplos? Algunos sonados y nos remitimos sólo al siglo 20. El famoso matutino
En 1917 se fundó el combativo diario El Tiempo con la intención de demoler al presidente Pardo y preparar y sostener la candidatura de Augusto B. Leguía. Triunfó en sus dos propósitos pero después, su director Pedro Ruiz Bravo quiso hacer periodismo independiente y terminó deportado por el democrático dictador.
El general Manuel Odría también pretendió utilizar la prensa para promover su gobierno y futura candidatura y promovió
En 1961 un grupo de belaundistas liderados por Manuel Mujica Gallo unieron esfuerzos para fundar Expreso primero y luego Extra. Lograron su propósito en las elecciones de 1963 llevando a Fernando Belaunde a la presidencia y a Mujica a una regia embajada europea.
Pero aparte de los diarios es interesante observar el intenso movimiento en la zona llamada Prensa Chica, aquella semanal, con frecuencia de combate y a veces hasta anónima. Ahora mismo en Lima, cuando se acercan las elecciones municipales, vemos en los quioscos periódicos desconocidos que seguramente morirán apenas depositemos nuestros votos. Nadie los persigue, les pide cuentas ni licencias. Es ni más ni menos que una suerte de periodismo pirata de mala calidad pero que merece ser observado pues, al final, son parte de nuestra tradición periodística.
Fuente: www.diariolaprimeraperu.com
El discurso pronunciado ayer (28 de julio) por el presidente Alan García podría ser calificado, en líneas generales, como un buen mensaje pero dicha afirmación debe ser sopesada con algunas precauciones que es necesario tener en cuenta en el análisis y que, en el fondo, implican una opción individual de cada persona que haga la evaluación. La primera es que es indispensable tener en cuenta que este quinto mensaje de su actual administración gubernamental –y, para todo efecto práctico, el último con implicancia efectiva en la gestión pública pues el del próximo año será el de despedida y cuando toda la atención ya esté puesta en el sucesor– es el que corresponde a la fase final del gobierno.
En este sentido, no sería justo evaluar este mensaje desde la perspectiva de si fuera el del inicio de una Presidencia. Aun cuando, por momentos, el discurso de ayer del presidente García tuviera el tono de apertura, este mensaje es –no olvidarlo– el de salida y no hay razón para juzgarlo de un modo distinto. Es decir, ¿por qué tendría que cambiar de enfoque, en su último año, un jefe de estado que siente que le ha ido bien durante los cuatro anteriores?
La segunda precaución es que el mensaje de ayer de García es –como la mayoría había previsto– un ladrillazo con más cifras que conceptos, lo cual es una mala costumbre de todos los presidentes. Esto plantea el dilema de evaluar el mensaje por lo que abunda –números que deben ser examinados– o por lo que uno cree que le falta.
Tercero, está el factor credibilidad, es decir, si el evaluador del mensaje le cree o no al emisor. Por ejemplo, si usted le cree al presidente cuando señala que su gobierno no interferirá en el proceso electoral, algo que todos sospechan –hasta por las propias declaraciones de García– que no ha sido así.
Cuarta precaución: si a usted le incomoda que el presidente García exprese propuestas y enuncie políticas que se contradicen con lo que está haciendo o ha hecho hasta hace poco su gobierno. Por ejemplo, en los temas sobre corrupción.
Si dejamos de lado las cuatro precauciones antes señaladas, o nos hacemos de la vista gorda con ellas, se podría concluir que el mensaje de ayer del presidente García, el quinto y último efectivo de su actual administración, fue un ladrillazo para encajarle a la ciudadanía un montón de cifras que, en esencia, buscan darle un masaje a la nación para decirle que, para bien o para mal, nada relevante va a cambiar durante los doce meses que le quedan en el poder. Si a usted eso le parece bien o le parece mal, ya es otra cosa, pues la cosa es que no se le puede pedir peras al olmo.
Fuente: larepublica.pe
Escucho a Alberto Fujimori describir su paraíso de opio y compruebo que gente como él sólo puede prosperar en un país que tiene a un 40 por ciento de ciudadanos a los que les da lo mismo –lo dicen reiteradas encuestas- si los rige una democracia o una dictadura.
Ante el riesgo inminente de que la corrupción creciente que se destapa por todos lados acabe ahogando a su gobierno, el presidente Alan García ha reaccionado, por un lado, tomando distancia prudente del muy manchado Partido Aprista y, por el otro, lanzando iniciativas para que la opinión pública interprete que él está muy preocupado por la podredumbre que día a día se revela.La saga imparable de los ‘petroaudios’; la venta bamba de un terrenazo en Cofopri a menos de cinco mil soles cuando su precio de mercado era de unos doce millones de dólares; la crecientemente sospechosa y muy provechosa relación de Jorge del Castillo con Petrolera Monterrico, incluyendo los inmuebles descubiertos al ex premier; un TC que decide de manera muy extraña; proyectos que apestan como el del puerto del Callao; o el escándalo del indulto/desindulto a José Enrique Crousillat –a quien primero soltaron con trafa, luego dejaron escapar y ahora nadie lo busca–, son solo algunas expresiones de que la corrupción en el gobierno aprista es muy profunda, mucho más de lo que están dispuestos a aceptar sus gonfaloneros.
Alan García se ha dado cuenta del problema en el que está metido: lo que está ocurriendo en su partido –con los dos secretarios generales acusados– y en el gobierno, significa un momento tan difícil como el de octubre 2008, cuando estallaron los petroaudios, y un riesgo enorme para su presidencia.
Por ello, anteayer en Ñaña, casi levitando, se puso en onda bíblica y arengó: “Cristo era firme y fuerte, como hay que ser en la vida, contra los hipócritas, porque no hay mayor pecado que el de la hipocresía, de quien se presenta como puro, estando negra su alma
(Nota del columnista.- El presidente debiera usar otros colores con connotaciones menos racistas), del que reza arrodillado sin haber pedido perdón a su hermano antes de ir a rezar”. En ‘buen cristiano’, el presidente estaba diciendo que su partido y su gobierno están llenos de ladrones.
Por ello, el presidente ha tomado acciones en dos rutas. La primera es distanciarse del Apra, y particularmente de sus dos secretarios generales, y en especial de Del Castillo –cuya vinculación con Vera Gutiérrez calificó de “desafortunada coincidencia–, durante la conferencia de prensa que dio ayer en el patio de Palacio. García ha dicho que espera ver qué decide el Apra –como si no tuviera nada que ver con el partido– para entonces ver qué hace él en el gobierno. La segunda es proponer el aceleramiento de los juicios por corrupción mediante la aplicación en estos casos del nuevo Código Procesal Penal.
En una reunión de coordinación desarrollada en las instalaciones del Ministerio Público y que contó con la participación del Poder Judicial, la Policía Nacional y la Defensoría de Oficio, el presidente encargado de la Junta de Fiscales Superiores de Tacna, Manuel Flores Chara, destacó la consolidación del nuevo Código Procesal Penal en el Distrito judicial de Tacna.